EXPERIENCIA DE UN USUARIO: APRENDER EN UNA TARDE

Hemos recibido esta bonita historia de un jugador de Happy Geese, escrito por Margarita Maldonado. Con su permiso, la compartimos contigo:

Happy Geese screenshoot

"Uno de mis compañeros de juego es un niño muy espabilado que tiene autismo. Con él ya habíamos intentado jugar a la oca. Habíamos trabajado el dado previamente, sabía contar, habíamos hecho turnos en juegos más físicos y simples, llevaba bien el tema de las esperas... Decidimos empezar con un tablero simplificado, porque iniciarse en el tradicional de 63 casillas puede ser una pesadilla. Parecía que lo teníamos todo para lanzarnos al juego y, aun así, no nos salió demasiado bien: el dado le encantaba y se resistía a cederlo al siguiente jugador o a parar de lanzarlo y manipularlo; estaba más interesado en tirar el dado que en que en hacer avanzar la ficha; tenía problemas con las esperas entre turnos o si eran otros jugadores los que manipulaban sus dados; tampoco prestaba atención al juego de los demás… La actividad no resultaba motivadora, mucho menos lúdica.

Entonces decidimos probar Happy Geese, con la esperanza de que con el cambio de formato nos fuera mejor. El niño es un entusiasta del iPad, lo que de entrada ya nos daba puntos a favor.

 

Tener una ficha con su foto y su nombre escrito en su lado del tablero, junto a su dado, le ayudó visualmente a entender cómo funcionaba la jugada. Le tuve que dar ayuda la primera vez para lanzar el dado; miró encantado cómo se movía, pero cuando paró se puso a contar los puntos. Le ayudé nuevamente a mover la ficha aquella primera vez, pero después ya supo él solo qué tenía que hacer.

Los problemas de autoestimulación por la manipulación de las piezas se acabaron de golpe, porque la app no da pie a ellos. Además, el juego dicta el cambio de turnos y no hay forma de que el jugador se rebele. La estética es limpia y atractiva y ayuda a fijar la atención. La acción pasa en un solo punto del tablero y permite seguir el juego paso a paso. El juego resulta claro, estructurado y limpio.

Con el iPad y con Happy Geese se acabó la “lucha” y empieza el juego. En una sola tarde, la oca pasó de ser una tarea educativa pesada a ser un juego de verdad. Ya no es un trabajo por hacer, sino un premio para disfrutar. Jugamos de verdad, lo que con un niño con autismo no es poco."

-Margalida Maldonado


Disponible para iPad / Android


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